Solana es una blockchain de capa uno: una red que valida sus propias transacciones sin depender de otra. Se promociona por dos cosas, transacciones rápidas y comisiones casi gratuitas. Detrás hay caídas de servicio recurrentes, validadores que exigen hardware caro y un token, SOL, sin flujos de caja ni activos que respalden su precio. Conviene entender cómo funciona para no perder dinero con ella, no como invitación a comprarla.
Cómo funciona y por qué va tan rápido
El ingrediente principal es la prueba de historia (PoH). La documentación oficial la describe como una pila de pruebas que demuestran que unos datos existieron antes de la prueba y que transcurrió un tiempo preciso entre una y otra. En la práctica, cada validador encadena hashes SHA-256 de forma continua y se lleva un reloj propio: no tiene que preguntar a los demás cuánto ha pasado para ordenar las transacciones. La idea, explicada por sus autores, está en el artículo oficial de Proof of History.
Sobre ese reloj se apoya la prueba de participación (PoS), el sistema en el que quien valida deposita tokens como garantía y cobra por proponer bloques correctos. Cada transacción indica qué cuentas toca y la red las ejecuta en paralelo cuando no se solapan. Las definiciones exactas están en la página de conceptos de la documentación de Solana.
La comisión base asciende a 5.000 lamports por firma, y un lamport es la mil millonésima parte de un SOL, según el glosario oficial, así que cada firma cuesta 0,000005 SOL. De esa comisión base, la mitad se quema y la mitad va al validador que procesa la transacción. Encima puedes sumar una comisión de prioridad opcional para adelantar tu transacción cuando la red está llena. El detalle está en la página oficial de comisiones.
Ejemplo: cambias 300 dólares por un token y tu operación lleva dos firmas. Pagas 2 × 5.000 = 10.000 lamports, es decir 0,00001 SOL, menos de una centésima de dólar con el precio de SOL que aparece más abajo. El ejemplo es inventado; la comisión base, no. Comprobado el 24 de septiembre de 2026.
Qué se sacrifica a cambio de la velocidad
La factura la pagan los validadores. Las recomendaciones oficiales piden 12 núcleos y 24 hilos como mínimo, 256 GB de memoria RAM, discos NVMe de 1 TB para las cuentas y otros 1 TB para el registro, y una conexión de al menos 2 Gbit/s simétricos. Sostener la red a título individual está al alcance de quien tiene centro de datos o presupuesto de empresa. Requisitos oficiales de validador.
La Fundación Solana lo reconoce en su informe de salud de red: la red arrancó en marzo de 2020 y sus validadores de consenso, los que firman y votan los bloques, bajaron de unos 1.900 a 1.295 el 16 de abril de 2025. En el mismo documento, su coeficiente Nakamoto, el mínimo de validadores que tendrían que ponerse de acuerdo para censurar la red, era 20. Informe completo de junio de 2025. Comprobado el 24 de septiembre de 2026.
| Solana | Ethereum | |
|---|---|---|
| Transacciones por segundo, aproximadas | 1.100 | 14 |
| Validadores de consenso | 1.295 | 9.961 |
| Coeficiente Nakamoto | 20 | 6 |
| Clientes de validación distintos | 3 | 5 |
La tabla es la que publica la propia Fundación Solana y cita fuentes de terceros para cada dato: léela sabiendo quién la firma. Resume bien el intercambio: Solana procesa casi 79 veces más transacciones por segundo que Ethereum, pero sus validadores de consenso son solo el 13 % de los de Ethereum. Si te interesa el otro modelo, está explicado en nuestra guía de Ethereum.
Las caídas del servicio
Estos son los cortes principales que la propia red ha reconocido por escrito:
- 14 de septiembre de 2021. Diecisiete horas parada: un lanzamiento de token atrajo a bots que inundaron la red hasta desbordar la memoria de los validadores. Informe oficial.
- 30 de abril de 2022. Siete horas sin bloques, otra vez por bots compitiendo por un lanzamiento de NFT. Informe oficial.
- 6 de febrero de 2024. Casi cinco horas detenida por un fallo de software que metió a los validadores en un bucle. Informe oficial.
Y falla también cuando no se cae: un estudio académico analizó más de 1.500 millones de transacciones fallidas repartidas en más de 72 millones de bloques (arXiv). En las épocas de congestión, la mayoría de las órdenes de los usuarios no llega a ejecutarse. Ser una red rápida no garantiza que tu transacción salga. El informe de junio de 2025 enlazado más arriba destaca, por su parte, 16 meses seguidos sin caídas: el historial es mixto.
La tecnología funciona; el token no tiene por qué
Aquí está la distinción que más importa. SOL no da derecho a ingresos ni a nada que se pueda descontar como un flujo de caja: su precio depende de que haya alguien dispuesto a pagar más por él mañana. Sin ese respaldo, lo único que queda es esperar a que otra persona pague más.
Los números ayudan a verlo. SOL marcó su máximo histórico en 293,31 dólares y su mínimo en 0,5008. Ahora cotiza entre 112,72 y 117,65 dólares en las últimas 24 horas, con una capitalización de unos 69.000 millones de dólares, alrededor de un 60 % por debajo de su máximo. Datos de CoinGecko. Comprobado el 24 de septiembre de 2026. Nada de esto es una predicción: son cifras pasadas.
El ecosistema de tokens y NFTs empeora el cuadro. Un análisis de Solidus Labs sobre los tokens creados en Pump.fun entre enero de 2024 y marzo de 2025 concluye que el 98,6 % acabó en esquemas de bombeo y venta, y que solo 97.000 de más de 7 millones de tokens mantienen liquidez por encima de 1.000 dólares. En Raydium, el 93 % de los 388.000 pools estudiados mostró señales de retirada repentina de liquidez. Informe de Solidus Labs. La liquidez es el dinero disponible para comprar o vender sin mover el precio; la explicamos en nuestro glosario.
Solana no es la única red de esta familia: otras comparten el mismo objetivo con enfoques distintos, como Polkadot. Antes de comparar, aquí tienes la guía de Polkadot.
Errores frecuentes
Antes de meter dinero en SOL, pasa esta lista:
- Si te prometen una rentabilidad fija con SOL o con cualquier token de esta red, es señal de alarma.
- Si el token no tiene flujos de caja, estás comprando esperando que otra persona pague más por lo mismo. Esa es toda la tesis.
- Si compras tokens recién creados, comprueba quién controla la liquidez y si puede retirarla de golpe. La mayoría acaba en cero.
- Si la oportunidad te llega por mensaje directo, por publicidad o por un enlace repentino, es casi seguro una suplantación.
- Si dejas tus SOL en un exchange, sabes quién custodia las claves y qué pasa si la plataforma deja de operar.
- Si la red se para mientras envías algo, tu transacción no existe hasta que vuelva. No asumes que está en camino.
Si te falta vocabulario básico, las guías desde cero están en la sección de Criptomonedas.
Preguntas frecuentes
¿Es Solana una estafa?
La red en sí no lo es: es código público, funciona y tiene miles de operadores. Lo sospechoso aparece alrededor, en las promesas de rentabilidad, en los tokens sin respaldo y en las plataformas donde la mayoría de los activos acaba en cero.
¿Cuánto cuesta enviar SOL?
El coste base son 5.000 lamports por firma y una transferencia simple lleva una firma. Encima puedes pagar una comisión de prioridad opcional, que sube cuando hay mucha demanda de espacio en la red.
¿Por qué se cae o falla tanto esta red?
Porque trabaja ajustada al límite: hardware exigido, bots enviando millones de órdenes y memoria que se desborda. Los tres informes enlazados arriba describen esos guiones, y el de junio de 2025 destaca 16 meses seguidos sin caídas.
¿Es mejor Solana que Ethereum?
Depende de lo que busques. Según la tabla de la Fundación Solana, Solana gana en coste y velocidad, y Ethereum gana en validadores de consenso. Ninguna de las dos te garantiza rentabilidad.
Este contenido es divulgativo y explica cómo funciona una tecnología. No es asesoramiento financiero ni una recomendación de comprar, vender o mantener ningún activo.
