El criterio de Kelly dice qué porcentaje de tu capital arriesgar dados tu probabilidad de acierto y la cuota que te dan. Con un 55% de acierto estimado y una cuota decimal de 2,00, la fracción teórica es el 10% del capital y la media Kelly la mitad, un 5%: sobre 10.000 €, 500 € por operación. Con un 50% de acierto y esa misma cuota, la fórmula devuelve 0. No hay ventaja y no hay operación.

De dónde sale el número

John L. Kelly Jr. publicó el criterio en 1956, en el Bell System Technical Journal, pensando en un apostador que recibe información antes que el mercado. Edward Thorp lo llevó a las mesas de blackjack y lo recogió en Beat the Dealer, de 1962. La traducción a lo nuestro es corta: arriesga el porcentaje que hace crecer el capital más rápido a largo plazo.

La cuenta compara lo que ganas si aciertas con lo que pierdes si fallas, y solo sobra dinero cuando la primera cifra gana. La herramienta lo llama ventaja: con 55% y cuota 2,00 vale 0,100; con 52%, 0,040; con 50%, 0; con 40%, -0,200, y entonces el criterio pide no arriesgar nada.

Casos con la calculadora

Acierto estimadoCuotaFracción KellyMedia KellySobre 10.000 €
55%2,0010%5%500 €
60%2,0020%10%1.000 €
52%2,004%2%200 €
70%1,5010%5%500 €
50%2,000%0%0 €

Las dos últimas filas dicen algo: 70% de acierto con cuota 1,50 da lo mismo que 55% con cuota 2,00. La probabilidad por sí sola no dice nada, lo que importa es lo que el mercado paga por ella.

Por qué nadie usa el 10%

Kelly asume dos cosas que en los mercados no se cumplen: que conoces tu probabilidad con precisión y que vas a repetir la operación miles de veces. Tu 55% es una estimación, y la fórmula es lineal en ella: con un acierto real del 51%, la fracción teórica cae a 2% en vez de 10%. Si vas sobrado de optimismo, apuestas cinco veces más de lo que deberías.

De dónde sale el 55% importa tanto como la fórmula. Un registro de tus últimas cien operaciones sirve, un recuerdo de las que te fueron bien no. Y hace falta que las operaciones se parezcan entre sí: si metes en la misma cuenta una estrategia con 60% de acierto y otra con el 40%, el porcentaje medio no describe ninguna de las dos.

La repetición tampoco es gratis. Diez operaciones perdedoras seguidas con el 10% arriesgado en cada una dejan el capital en el 35% de partida; con el 5%, en el 60%. El crecimiento a largo plazo con la fracción completa es mayor, pero el camino tiene caídas que la mayoría no aguanta, y no aguantarlas es la forma más rápida de romper el sistema.

Ese 35% y ese 60% son aritmética sobre el porcentaje arriesgado, no una previsión de rachas. Sirven para ver que el riesgo por operación se acumula: la mitad de riesgo en cada paso deja mucho más capital para el paso que viene.

Por eso la calculadora muestra las dos cifras y el aviso de al lado: Kelly funciona como techo y no como objetivo. Media Kelly es el estándar de quien lleva el riesgo en serio, y a veces conviene bajar todavía más.

Qué es arriesgar de verdad

Arriesgar por operación no es lo que metes en la posición, es lo que pierdes si te equivocas. Con un capital de 10.000 € y una media Kelly de 500 €, un stop al 5% del precio de entrada permite una posición de 10.000 €: metes el capital entero y aun así no arriesgas más de la mitad de lo que la fórmula permite. Ajusta primero cuánto pierdes, y el tamaño de la posición sale de ahí.

El vocabulario está en criterio de Kelly y en position sizing. El riesgo se mide con el ratio riesgo/recompensa y se limita con un stop loss. En la práctica diaria, inversión vs trading compara las dos formas de estar en el mercado.

Esto es divulgación: sirve para dimensionar el riesgo de cada operación, no es asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión. Decide por tu cuenta y, si tienes dudas, consulta con un profesional autorizado.