Cómo Comprar Acciones Online: Guía para principiantes


Hoy en día se puede comprar casi cualquier cosa por internet, desde lo más cotidiano —bombillas o pañales —hasta lo más extraño (hilo dental con sabor a beicon). Y así como este tipo de productos resulta sencillo añadirlos a la cesta de la compra, comprar acciones en línea es igual de fácil.

Lo complicado es determinar qué acciones (o valores) comprar. Pero si te preguntas cómo comprar acciones online, a continuación, recogemos para ti una guía básica.

¿Por qué comprar acciones online?

El comercio en línea no reduce ninguno de los riesgos inherentes a la inversión tradicional, pero puede ser una forma de invertir igualmente rentable.

En lugar de pagar una fuerte comisión a un bróker tradicional, los brókeres en línea acostumbran a cobrar una tarifa mucho más baja por operación por invertir en el mercado de valores, lo que reduce tus gastos sustancialmente. Salvo algunas excepciones, estas comisiones suelen oscilar entre $0 y $10 por operación. Peccata minuta.

Además de que el comercio online suele ser una forma más rentable de construir una cartera, también puede ofrecer estas otras ventajas:

  • Controlas totalmente qué acciones o valores compras (o vendes), con una flexibilidad absoluta para la compraventa.
  • Muchos brókeres en línea ponen a disposición de los inversores herramientas gratuitas que permiten entender aún más los mercados.

La plataforma InteractiveBrokers te ofrece la posibilidad de construir tu propia estrategia de inversión y negociar acciones y fondos cotizados (ETF) por $0 por operación en acciones cotizadas en EE. UU., y sin un mínimo de cuenta.

¿Cómo elegir en qué invertir?

Cuando se compran participaciones de una empresa, se está adquiriendo una parte de la compañía que las ha emitido. Si el valor de las acciones sube, también lo hace el valor de tu inversión. (por supuesto, si el valor de las acciones cae, también lo hace el valor de tu inversión y podrías perder dinero si finalmente las vendes).

Comienza por comprender los aspectos básicos del funcionamiento de las distintas acciones. Este conocimiento te puede ayudar a reducir el número de acciones en las que deseas invertir:

Por ejemplo, he aquí los tipos de acciones más habituales:

  • Acciones que pagan dividendos. El dividendo representa un porcentaje de los beneficios de la empresa y se paga mensual, trimestral o anualmente.
  • Acciones de crecimiento. Con estas acciones, se prevé que su precio crezca a un ritmo superior a la media del mercado.
  • Acciones de valor. Las acciones de valor son aquellas que se cree que están infravaloradas con base a su potencial, por lo que pueden ofrecer beneficios muy altos.

Al comparar, familiarízate con los entresijos de la cotización de las acciones.

Cuando se pondera la cotización de una acción, se observa que incluye varias cifras:

  • Precio de cierre: Se trata del último precio al que se ha negociado una acción durante la sesión de trading
  • Precio de la última operación: Refleja el valor de la acción durante la última operación registrada.
  • Bid (Venta): Precio más alto al que se puede vender una acción.
  • Ask (Compra): Precio más bajo al que se puede comprar una acción.

Saber cómo funcionan estos números en conjunto puede ayudarte a determinar el valor real de una acción.

Por ejemplo, supón que quieres comprar una acción. El precio de la última operación fue de $64.77, pero el precio de cierre ha sido de $64.12. Por otro lado, la venta se sitúa en $84.76, mientras que la compra hace lo propio en $64.79. La oferta y la demanda crean esta diferencia de precio, que se conoce como diferencial o spread entre oferta y demanda. ¿Cuánto te costaría comprar las acciones?

Dado que el precio de compra se refiere al precio al que puedes comprar la acción, pagarías $64.79 por acción.

También deberías revisar el rendimiento de una acción para ver cómo ha cambiado el precio por acción a lo largo del tiempo. Sin embargo, recuerda que rendimientos pasados no garantizan rendimientos futuros.

En otras palabras: incluso si una acción ha tenido un buen comportamiento a lo largo del tiempo, su valor es susceptible de caer en cualquier momento.

Asimismo, debes tener en cuenta cuánto dinero estás dispuesto a perder si una acción pierde valor (es decir, tu tolerancia al riesgo). Invertir en acciones es intrínsecamente arriesgado, y algunas acciones presentan más riesgo que otras. Ser consciente de tu tolerancia al riesgo y de tu horizonte temporal, es decir, cuándo querrás retirar tu inversión del mercado de valores, puede ayudarte a decidir qué acciones, si es que hay alguna, son adecuadas para tu cartera.

La diversificación puede ayudarte a gestionar el riesgo

Una forma de gestionar el riesgo potencial es a través de la diversificación de la cartera. Los ETF y los fondos de inversión pueden ayudarte a hacerlo. A continuación, te ofrecemos una breve explicación sobre estos valores y sus rasgos diferenciales.

Los ETF reúnen el dinero de numerosos inversores que confían en una cesta de valores subyacentes. Los valores de un ETF pueden ser acciones, bonos, opciones u otra clase de activos (o una mezcla de varios de estos tipos).

Tanto los ETF como las acciones se venden en una bolsa (como la de Nueva York), y su precio fluctúa a lo largo del día (en lugar de hacerlo una sola vez al cierre del mercado). Algunos corredores pueden cobrar comisiones por operar con ETF y acciones. Pero otros, como Ally Invest, no cobran comisión o tarifa por transacción cuando compras o vendes un ETF.

Pero, ¿qué diferencia hay entre los ETF y los fondos de inversión? En un fondo de inversión, se aglomera el dinero de muchos accionistas para comprar grandes bloques de acciones, bonos y otros valores, todo ello con una estrategia de inversión común.

A diferencia de las acciones y los ETF, los fondos de inversión cotizan una vez al día, al cierre del mercado, en función de su valor liquidativo (NAV), o precio por acción. Por consiguiente, solo se negocian una vez al día. Los fondos de inversión también pueden presentar unos requisitos mínimos de inversión.

A la hora de invertir, los ETF y los fondos de inversión pueden ayudar a diversificar la cartera, ya que no basan su éxito en una sola acción o valor.

¿Debo pagar impuestos si obtengo beneficios?

Los fondos cotizados, las acciones y los fondos de inversión están sujetos a impuestos cuando se obtiene beneficio al venderlos. En el momento en el que vendes uno de estos activos por más de lo que pagaste por él (o compras un valor por menos dinero del que recibiste al venderlo en corto), el resultado es una ganancia de capital.

El tiempo que hayas mantenido la posición antes de cerrarla determina la cantidad que pagarás en concepto de impuestos sobre las plusvalías, ya sea a corto o a largo plazo.

No olvides consultar a un profesional en el terreno de la fiscalidad si tienes preguntas específicas sobre cómo se gravan tus inversiones.

¿Cómo abrir una cuenta de inversión online?

El primer paso para comprar acciones en línea es elegir un bróker adecuado. Antes de escoger uno, querrás comparar varios parámetros, empezando por la gama de opciones de inversión que ofrezca cada propuesta. Además de acciones, algunos brókeres brindan igualmente a los clientes la posibilidad de invertir en fondos de inversión, fondos cotizados, bonos, opciones, futuros y divisas.

A continuación, comprueba las comisiones que cobra cada alternativa. Algunos brókeres presentan comisiones más altas que otros, y algunos cobran una comisión por comprar acciones, pero cobran una cantidad diferente por invertir en fondos de inversión, bonos u opciones.

Y si tu operación bursátil requiere la asistencia de un asistente, es posible que pagues una comisión adicional por ello.

Una vez que elijas un bróker de tu gusto, deberás abrir una cuenta. La cantidad de dinero que necesitas para empezar puede variar de una opción a otra. Por ejemplo, puedes abrir una cuenta en InteractiveBrokers con cualquier cantidad de dinero.

¿Cómo comprar acciones online?

Utiliza tu dispositivo y navega hasta la página de operaciones del bróker online en el que te hayas registrado. Introduce el valor y el número de acciones que quieres comprar.

Estás a punto de comprar tus primeras acciones en línea, pero hay que tomar algunas otras decisiones más.

Por ejemplo, ¿vas a utilizar una orden de mercado o una orden limitada? Una orden de mercado significa que estás comprando una acción al mejor precio de mercado actual. Esta orden suele ser la forma más rápida de realizar una operación bursátil. Y si estás empezando a invertir y piensas comprar y mantener tus inversiones a largo plazo, una orden de mercado podría ser la más adecuada para tus necesidades.

Sin embargo, si negocias con una acción cuyo precio fluctúa con rapidez, las órdenes de mercado pueden resultar caras. Una orden limitada puede ayudarte a gestionar el riesgo, porque te permite establecer un precio máximo de compra o un precio mínimo de venta para una operación.

Especificas el precio al que quieres comprar (o vender) una acción, y la operación se ejecuta únicamente si dicha acción alcanza ese precio.

Una orden de stop es otra opción. Con ella, indicas al mercado que si las acciones de ABC cotizan a un precio determinado o lo superan, se ejecute la orden propuesta. Puedes introducir una orden stop básica que active una orden de mercado después de que se alcance tu stop, o puedes introducir una orden stop-limit.

En este caso, la orden se activa cuando se alcanza el nivel propuesto por el stop, y entonces se activa automáticamente como una orden limitada.

¿Cómo afecta la volatilidad a todo el proceso?

Como ha demostrado la historia reciente, incluso los mercados alcistas que baten récords pueden volverse bajistas en un abrir y cerrar de ojos. Esta fluctuación de los precios de las acciones y los mercados se conoce como volatilidad. La volatilidad puede medirse comparando los rendimientos actuales o esperados con la media de las acciones o del mercado, y suele indicar un cambio sustancial positivo o negativo.

Algunos conceptos de volatilidad relacionados entre sí son la volatilidad histórica anualizada, la volatilidad implícita y el índice de volatilidad CBOE o VIX.

La volatilidad histórica anualizada mide la volatilidad que ha experimentado el mercado de valores en el último año.

La volatilidad implícita es una forma de estimar la volatilidad futura de una acción.

El VIX, que a veces se llama «índice del miedo», es lo que la mayoría de los operadores analizan cuando intentan decidir qué hacer respecto a una acción o a una operación de opciones. Calculado por el Chicago Board Options Exchange (CBOE), es una medida de la volatilidad esperada del mercado a través de las opciones del índice S&P 500.

¿Y ahora qué?

Los conceptos expuestos anteriormente pueden hacer que la inversión resulte intimidante, especialmente cuando se trata de algo como el «índice del miedo». Sin embargo, la volatilidad simplemente sirve para recordar que el valor de tus inversiones puede cambiar significativamente en función de las condiciones del mercado.

Trabaja para convertirte en el tipo de inversor que revisa regularmente las acciones de su cuenta de corretaje para asegurarse de que siguen ajustándose a sus necesidades y a su tolerancia al riesgo. Con el tiempo, es posible que tengas que implementar cambios para que tu cartera se circunscriba a tus objetivos de inversión a corto y largo plazo.


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